El proyecto surge de la necesidad de contar la parte de la historia menos conocida, la protagonizada por mujeres, cuya existencia rara vez está investigada, ni documentada.
Tomando como base la novela de Dulce Chacón La voz dormida, realizamos una adaptación teatral en la que no nos interesa una estética panfletaria sino una estilización artística que nos conduzca a la esencia emocional de los personajes. Buscamos una puesta en escena que, lejos de ser ilustrativa o naturalista, se convierte en un vehículo para conectar directamente con el ser humano, el público, sea de la ideología o condición que fuese.
Nuestro objetivo, además de conmover a través de las imágenes plásticas de las coreografías y la autenticidad de los diálogos, es homenajear a aquellas mujeres cuya vida ha sido silenciada durante mucho tiempo.
Potencia de luz: 4.000 kw
Potencia de sonido: 2.000 w
Medidas escenario: 8 x 6 x 5